Amigos en Puebla de los Ángeles. Los espero este viernes 17 de enero a las 6 pm.
jueves, 9 de enero de 2014
lunes, 6 de enero de 2014
"Tardanza puntual" en la voz de Carmen Alanís
La poesía es un acto que se hace en voz alta.
Aquí mi poema "Tardanza puntual" en la voz de Carmen Alanís.
lunes, 25 de noviembre de 2013
RELOJ AMARGO TRADUCIDO AL ITALIANO POR LUCIA CUPERTINO EN NUOVI ARGOMETI
In una ricognizione della generazione degli anni ’70 della poesia messicana non poteva mancare la voce di Jair Cortés, poeta sobrio e dalla scrittura che ha le proprietà dell’incisione. Presentiamo un manipolo di poesie inedite che saranno parte della raccolta Historia solar, di prossima pubblicazione. A cura di Lucia Cupertino.
AMARO OROLOGIO
Questi poveri oggetti, ancora / staranno da qualche parte.
Costantino Kavafis
Costantino Kavafis
Per mio zio Manolo.
1
In questa culla riposa mio zio
morto per il legno morto
ricordo di un albero
rami
sue mani
raggi che illuminarono il corpo di alcune donne.
morto per il legno morto
ricordo di un albero
rami
sue mani
raggi che illuminarono il corpo di alcune donne.
2
In questa stanza
stiamo vegliando mio zio
accendiamo ceri
illuminiamo chi crediamo in penombra
ma lui ha ormai chiuso le palpebre
e la penombra è per noi che cerchiamo di vedere a mezza [notte
quando una tormenta cancella la fosforescenza che [sogniamo.
stiamo vegliando mio zio
accendiamo ceri
illuminiamo chi crediamo in penombra
ma lui ha ormai chiuso le palpebre
e la penombra è per noi che cerchiamo di vedere a mezza [notte
quando una tormenta cancella la fosforescenza che [sogniamo.
3
Questo legno benedetto
lo prepararono per lui
ma gli hanno dato una bara di alluminio
metallo
per lui
che caricò metalli
nella tavola quantica del suo liceo.
lo prepararono per lui
ma gli hanno dato una bara di alluminio
metallo
per lui
che caricò metalli
nella tavola quantica del suo liceo.
(...)
viernes, 15 de noviembre de 2013
LECTORES VEMOS... LECTURAS NO SABEMOS
La lectura no es una actividad
lineal. Cada obra, nacida en circunstancias particulares, nos exige diferentes
tipos de atención. Nuestros intereses tambien varían al acercarnos a un libro,
una revista, un periódico. No es lo mismo leer un poema que una novela, incluso
un mismo género literario propone estrategias distintas en cada obra: no se lee
de manera uniforme de principio a fin. Cada obra respira, tiene un ritmo
cardíaco, ondulaciones que se diferencian unas de otras. En conclusion, cada
obra es un ser vivo y nuestra relacion con ella es impredecible.
A Samuel Taylor Coleridge se le atribuye haber dividido en
cuatro tipos a los lectores, según sus capacidades para asimilar, retener o
filtrar la lectura. La que a continuación propongo es una subdivisión de algunos
tipos (básicos) cuyas combinaciones son múltiples y se pueden encontrar en un
mismo lector.
El lector desorganizado. Casi siempre lee varios libros a la
vez, suspende la lectura de un título para saltar a otro; tarda mucho tiempo en
concluir un libro. Muchas veces su capacidad de concentración no le permite leer
libros extensos.
El que lee sistemáticamente (por placer). Lee a autores,
géneros, temas. Se interesa por la obra de un autor y trata de leer toda su
bibliografía.
El que lee sistemáticamente (por obligación). A este gremio
pertenecen los estudiantes, profesores, reseñistas y gente que lee por
“obligación” y puede derivar del tipo anterior. Este lector casi siempre se
queja de la lectura en turno pues preferiría estar “leyendo otra cosa”. De vez
en cuando lee libros que resultan interesantes y asombrosos: un tesoro
encontrado en el basurero justifica la faena de pepenador.
El que lee por temporadas. Lee cuando tiene vacaciones o cuando
simplemente un libro “lo atrapa”. Puede ausentarse de la lectura por meses sin
que lo asalte el sentimiento de culpa.
El lector que “relee”. Este lector da demasiada importancia a
lo que los demás piensan de él pues suele emitir frases como “estoy releyendo a
Borges y me parece fenomenal”, cuando en realidad es la primera vez que lo lee;
disimula su ignorancia pero proyecta su (sincero) asombro.
El lector que no lee. Este lector es nocivo para sí mismo y
para su entorno. Lee poco pero finge leer mucho. Da malas referencias a quien
acude a él por su fama de “lector”. Cuando le preguntan qué opina de cierto
autor dice, para no perder credibilidad, que es “bueno” o “regular”. Suele
guiarse por los comentarios de terceros o por otros “lectores” de su especie. Si
le mencionan el nombre de una novelista, desconocida para él, dice que es “un
magnífico autor”; o asegura haber leído una novela cuando sólo vio la película
basada en ella. Al verse descubierto suele llevarse la mano a la frente y
afirmar: “es que de tanto leer me confundo”. De este tipo, estimado lector, hay
que alejarse inmediatamente.
Tomado de La jornada semanal del diario La jornada
domingo, 10 de noviembre de 2013
viernes, 4 de octubre de 2013
AHORA QUE VUELVO A DECIR AHORA. ANTOLOGÍA PERSONAL
Acaba de publicarse mi antología personal Ahora que vuelvo a decir ahora. Una reconciliación poética, (Editorial Eternos Malabares en coedición con el Instituto Nacional de Bellas Artes), con prólogo de Juan domingo Argüelles.
"Para un poeta, antologar la obra propia es, de algún modo, elegir entre todo lo que ha escrito, no sólo los poemas que mejor lo representan en su estilo, sus temas, sus búsquedas y logros, sino también aquellos que mejor lo nombran o lo siguen nombrando desde ese mundo inmóvil enjaulado en la nostalgia.
Desde su primer libro, que me tocó editar, hace catorce años, Jair Cortés mostraba, en esas páginas inaugurales, que no elegía ser poeta, sino que seguía un dictado misterioso que se presenta, irrenunciable, cuando nos es imposible ignorar el presente perpetuo de la infancia. Rilke lo dijo mejor que nadie, y nadie ha podido desmentirlo: “La verdadera patria del hombre es la infancia”. Con mayor razón es esto cierto para el poeta."
Juan Domingo Argüelles
Precio en la República mexicana: $ 80.00 (incluye gastos de envío)
viernes, 27 de septiembre de 2013
martes, 17 de septiembre de 2013
¡SÁLVANOS TIMOTHY TREADWELL!
¡Sálvanos,
Timothy Treadwell!
Para Armando González Torres
En 2005 se estrenó el documental
Grizzly man, dirigido por Werner Herzog, que muestra la vida de Timothy
Treadwell, ambientalista y documentalista que registró su convivencia con osos
grizzly en el Parque Nacional Katmai, en Alaska, durante trece veranos
continuos. Su objetivo era sencillo: proteger a los osos de los humanos. Sin
embargo, él y su novia murieron devorados por uno de los osos que protegió a lo
largo de más de una década. Hay quien encuentra paradójica su muerte; yo lo veo
de otra manera: vivió como oso y murió como uno de ellos (los osos suelen
practicar el canibalismo cuando la comida escasea). Pero lejos de la polémica
que su fallecimiento suscitó, lo que más llama la atención del comportamiento de
Treadwell es el uso de las palabras para comunicarse con los osos: más allá del
gruñido o el grito, Timothy “les hablaba” y los osos “entendían” (excepto en su
trágico desenlace). Seguido también por zorros, Timothy no sólo hablaba con los
animales; en un verano en el que las lluvias no habían sido lo suficientemente
abundantes para enriquecer las aguas de los ríos, y proveer así de peces a los
osos, en un estado de éxtasis, comenzó a invocar a los dioses de distintas
culturas: “No creo en Dios pero, Cristo, Alá, esa cosa flotante hindú,
¡necesitamos la chingada lluvia para estos animales!” Al día siguiente una gran
tormenta comenzó a caer sobre la zona y el oso Treadwell agradeció:
“Soy un humilde siervo del señor, soy un discípulo de Alá, soy el más ferviente
seguidor de la cosa flotante. Se ha producido un verdadero milagro,
está lloviendo…”
La misteriosa conexión que establecemos con un animal o con
cualquier ser vivo (incluyendo las plantas) parece devolvernos la sensibilidad
que en algún momento, entre la codicia, la indiferencia y la inconciencia,
perdimos. En su poema “A un perro herido en la calle”, William Carlos Williams
expresa: “Soy yo,/ no la pobre bestia tirada/ gimiendo de dolor/ que me regresa
a mí de golpe/ como el estallido/ de una bomba, una bomba que /devasta al
mundo./ No puedo más/ que cantarlo/ y eso alivia mi dolor. […] Recuerdo también/
un conejo muerto/ que yacía inofensivo/ en la mano abierta/ del cazador./
Mientras yo/ lo miraba/ sacó su cuchillo de caza/ y con una carcajada/ se lo
enterró/ en los genitales./ Casi me desmayo.” Y esa terrible “carcajada” es la
que, muchas veces, nos motiva para alejarnos de los hombres que, causando dolor
y matando cuando no tienen hambre, rompen el equilibrio que a la naturaleza le
ha costado miles de años.
Tanto en el caso de Timothy Treadwell como en del William
Carlos Williams, la palabra, que muchos presumen como la gran diferencia entre
el mundo animal y el humano, es el vehículo, la sustancia que resana lo que se
rompió entre el origen y el hombre, un puente de regreso a aquellos días en los
que el ser humano vivía en comunión con la naturaleza.
Tomado de La jornada semanal: http://www.jornada.unam.mx/2013/09/15/sem-jair.HTML
Para ver el video:
TRES POETAS EN LA JORNADA SEMANAL
Novedad en la
tiniebla
Jair Cortés
Jair Cortés
Y hasta lo que es nuevo,
reciente para mí,
he olvidado.
Deshebrado mi pensamiento
quiere decirme que, a veces,
sin querer,
miento
y no hay albura, fulgor de papel aluminio,
que parpadee
ni amanecer asombroso que perdure.
reciente para mí,
he olvidado.
Deshebrado mi pensamiento
quiere decirme que, a veces,
sin querer,
miento
y no hay albura, fulgor de papel aluminio,
que parpadee
ni amanecer asombroso que perdure.
Encorvado en mí
como a punto de nacer otra vez,
envejezco...
como a punto de nacer otra vez,
envejezco...
Me aviva la luz
y un silencio se hace vidrio
cuando algo me recuerda que hubo “alguna vez”.
y un silencio se hace vidrio
cuando algo me recuerda que hubo “alguna vez”.
Ahora esta duermevela
este (despacio) irse
o quedarse
en tinieblas:
un alma que, desde la claridad,
proyecta su propia sombra.
este (despacio) irse
o quedarse
en tinieblas:
un alma que, desde la claridad,
proyecta su propia sombra.
Poema del libro Historia solar,
ganador de los LV Juegos Florales Nacionales
de Ciudad del Carmen, Campeche, 2013.
Tomado de:
http://www.jornada.unam.mx/2013/09/15/sem-poetas.html
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