Los seis artículos que han causado polémica de la ley de Telecomunicaciones en México:
Artículo 145.- Los concesionarios y autorizados que presten el servicio de acceso a internet deberán sujetarse a los lineamientos de carácter general que al efecto expida el Instituto conforme a lo siguiente:
III. Privacidad. Deberán preservar la privacidad de los usuarios y la seguridad de la red. Podrán bloquear el acceso a determinados contenidos, aplicaciones o servicios a petición expresa del usuario, cuando medie orden de autoridad o sean contrarios a alguna normatividad;
Artículo 189.- Los concesionarios de telecomunicaciones y, en su caso, los autorizados están obligados a proporcionar la localización geográfica en tiempo real, de cualquier tipo de dispositivo de comunicación que se encuentre relacionado con investigaciones en materia de delincuencia organizada, delitos contra la salud, secuestro, extorsión o amenazas, a solicitud del procurador General de la República, de los Procuradores de las Entidades Federativas o de los Agentes de Ministerio Público en quienes se delegue esta facultad, de conformidad con las leyes correspondientes.
Asimismo, los concesionarios de telecomunicaciones y, en su caso, los autorizados, están obligados a proporcionar la localización geográfica en tiempo real, de cualquier tipo de dispositivo de comunicación a solicitud de los titulares de las instancias de seguridad o de los servidores públicos en quienes se delegue la facultad para el ejercicio de sus atribuciones propias de producción de inteligencia, de conformidad con las leyes correspondientes.
Artículo 190.- Los concesionarios de telecomunicaciones y, en su caso, los autorizados y proveedores de servicios de aplicaciones y contenidos están obligados a permitir, que las autoridades facultades por la ley, ejerzan el control y ejecución de la intervención de las comunidades privadas y a brindarles el apoyo que éstas les soliciten, de conformidad con las leyes correspondientes.
Artículo 192.- Los concesionarios de telecomunicaciones y, en su caso, los autorizados, están obligados a conservar un registro y control de comunicaciones que se realicen desde cualquier dispositivo, bajo cualquier modalidad, que permitan identificar con precisión nombre, razón social y domicilio del suscriptor; tipo de comunicación; origen y destino de las comunicaciones; fecha, hora y duración; ubicación geográfica, entre otra información.
Artículo 194.- Los concesionarios de telecomunicaciones deberán entregar los datos conservados a las instancias de procuración de justicia e instancias de seguridad que lo requieran, conforme a sus atribuciones, de conformidad con las leyes aplicables.
Artículo 197.- Además de las anteriores obligaciones, los concesionarios de telecomunicaciones y los autorizados deberán:
III. Realizar la suspensión inmediata de los servicios cuando así lo instruya la autoridad competente de conformidad con lo establecido en las disposiciones legales aplicables;
VII. Bloquear, inhibir o anular de manera temporal las señales de telecomunicaciones en eventos y lugares críticos para la seguridad pública y nacional a solicitud de las autoridades competentes.
El bloqueo de señales a que se refiere el presente artículo se hará de conformidad sobre todas las bandas de frecuencia que indique el Instituto de conformidad con las solicitudes de las autoridades competentes.
martes, 22 de abril de 2014
jueves, 17 de abril de 2014
GABRIEL GARCÍA MÁRQUEZ: CONTRA LA ORTOGRAFÍA
Escribir en el presente
Para Amado Manuel Cortés
Hace más de una década Gabriel García Márquez se pronunciaba a favor de la abolición de la ortografía. Su propuesta, recibida por muchos como un embate de senilidad de un genio, ahora ha tomado una seriedad total ante los cambios radicales que la escritura experimenta en el contexto de internet. Es muy probable que dichos cambios no se hayan visto desde la aparición de la imprenta en la segunda mitad del siglo XV, cuando la invención de Gutenberg generaba nuevas formas de conservación del conocimiento, dándole a nuestra cultura su objeto más representativo: el libro. Actualmente, basta navegar por los blogs, las páginas web, los foros de discusión y las redes sociales para comprender que la brevedad es una característica indispensable de la escritura que busca, por sobre todas las cosas, cumplir su función primaria: comunicar. Esta brevedad implica, muchas veces, la supresión de toda regla ortográfica y sintáctica. Los correos electrónicos, los mensajes enviados por twitter o desde un teléfono celular, contrastan abiertamente con las extensas cartas que todavía hacia finales del siglo pasado circulaban de manera cotidiana. Ahora la escritura puede ser emitida desde cualquier computadora y el número de lectores se multiplica exponencialmente según la repercusión del texto; el canon literario se estremece frente a semejante circunstancia: todos los que tengan acceso a internet tienen la posibilidad no sólo de escribir sino también de publicar.
Pero más allá del asombro que generan las nuevas tecnologías, de las posturas fatalistas que vaticinan la desaparición del libro, y de un puritanismo estéril que se niega a aceptar los procesos evolutivos de la lengua, no debemos olvidar que internet no es democrático, y no lo será mientras las condiciones sociales sigan la misma tendencia de desigualdad y rezago. Un cambio de era no es tajante para todos los grupos que conforman una sociedad; en México, por ejemplo, conviven diferentes tiempos y geografías: exclusivos complejos residenciales en oposición a comunidades marginadas o pueblos olvidados a su suerte. Ser testigos del surgimiento de internet supone mirar la punta del iceberg del “progreso”, pero al mismo tiempo exige ser conscientes del basamento que sostiene al poder desde la manipulación que conllevan los medios electrónicos y de comunicación. Alessandro Baricco en su libro Los bárbaros, cuestionaba lo sucedido con “las toneladas de cultura oral, irracional, esotérica” que habían quedado fuera del concepto supremo llamado “libro”, y sentenciaba de manera brutal: “Lo que está en la red, por muy grande que sea la red, no es el saber. O, por lo menos, no es todo el saber. […] Pese a todo, no hemos llorado mucho por ello, y nos hemos acostumbrado a este principio: la imprenta, como la red, no es un inocente receptáculo que cobija el saber, sino una fórmula que modifica el saber a su propia imagen.”
Tomado de BITÁCORA BIFRONTE (17 de abril de 2011), mi columna en La jornada semanal.
viernes, 11 de abril de 2014
PRESENTACIÓN DE LIBRO Y CONFERENCIA SOBRE PAZ EN ZACATECAS
Este 14 y 15 de abril presentaré mi libro Ahora que vuelvo a decir ahora e impartiré una conferencia sobre Octavio Paz en la hermosa ciudad de Zacatecas.
Aquí los detalles:
PRESENTACIÓN DE LIBRO
CONFERENCIA: UN SIGLO PARA OCTAVIO PAZ
Aquí los detalles:
PRESENTACIÓN DE LIBRO
CONFERENCIA: UN SIGLO PARA OCTAVIO PAZ
jueves, 13 de febrero de 2014
¿Quién es el mundo? ¿Quién eres tú?

"La niña soy yo. El mono es el amor. El carro es el mundo."
Carmen Alanís
¿QUIÉN ES EL MUNDO? ¿QUIÉN ERES TÚ? es un proyecto colectivo que tiene como objetivo intervenir fotografías o imágenes que circulan en la red. La intención no es tanto interpretar la fotografía sino interpretarnos a nosotros mismos por medio de la imagen.
Cada mes publicaremos una fotografía distinta.
Cada mes publicaremos una fotografía distinta.
miércoles, 15 de enero de 2014
AHORA QUE VUELVO A DECIR AHORA. CATORCE AÑOS DE POESÍA
Catorce años del trabajo poético de Jair Cortés (Calpulalpan, Tlaxcala, 1977), están reunidos en Ahora que vuelvo a decir ahora: una reconciliación poética, antología personal (Eternos malabares/INBA-CONACULTA, 2014), una selección que muestra la evolución de una poesía en constante búsqueda, pero también, una voz poética que permanece como una memoria y un estilo personal. Como afirma el poeta y crítico Juan Domingo Argüelles: «Para un poeta, antologar la obra propia es, de algún modo, elegir entre todo lo que ha escrito, no sólo los poemas que mejor lo representan en su estilo, sus temas, sus búsquedas y logros, sino también aquellos que mejor lo nombran o lo siguen nombrando desde ese mundo inmóvil enjaulado en la nostalgia.»
Editada con el apoyo del programa Proyectos de inversión en la Producción de Obras Literarias Nacionales de Conaculta-INBA, Ahora que vuelvo a decir ahora: una reconciliación poética, antología personal, reúne una selección realizada por el autor de los seis títulos de poesía que ha publicado a la fecha: A la luz de la sangre (1999), Dispersario (2000), Tormental (2001), Contramor (2003), Caza (2007) Enfermedad de Talking (2008) y La canción de los que empiezan (2013).
En esta selección podemos apreciar la evolución de una poesía que parte de una temática intimista (el amor, la soledad del individuo, la familia como un conjunto de identidades en las que el yo poético se refleja o de las cuales se aleja), tal como observamos en los libros A la luz de la sangre, Tormental y Caza, hasta la exploración de temas como la fragmentación de un mundo en constante ruptura, aspectos contenidos en Contramor y sobre todo en La canción de los que empiezan.
En esta antología también se puede apreciar la manera en que el lenguaje, mesurado pero profundo, ha avanzado hasta la construcción de nuevas estructuras lingüísticas tal como se observa en el poema «Enfermedad de Talking», incluido en el volumen La canción…, texto que replantea la sintaxis al alterar sus normas tradicionales al mezclar planos de la realidad aparentemente distintos con el fin de transformarla, tal como ocurre en el siguiente verso, donde el fuego, el cerillo y los perros no son un elemento, un objeto ni un sustantivo, sino una acción y un verbo: «Puso incendio para el café,/ quitó la tapa del cerillo/ y se sacudió los perros de la cabeza.»
Acerca de su obra, diversos críticos lo han señalado como uno de los poetas más interesantes de la poesía mexicana actual. Lucia Cupertino, poeta y traductora italiana, Doctora en Literaturas modernas, comparadas y postcoloniales por la Universidad de Bolonia afirma que: «En un reconocimiento de la generación de los 70 de la poesía mexicana no podía faltar la voz de Jair Cortés, poeta sobrio y cuya escritura tiene las propiedades de la profundidad poética».
Ahora que vuelvo a decir ahora: una reconciliación poética será presentada por los escritores Beatriz Meyer y Enrique Pimentel. La presentación editorial, organizada por el Instituto Municipal de Arte y Cultura de Puebla de Puebla (IMACP) se llevará a cabo el viernes 17 de enero a las 18:00 horas en el Salón de Usos Múltiples del IMACP (3 Norte 3, Centro Histórico) con entrada libre.
jueves, 9 de enero de 2014
lunes, 6 de enero de 2014
"Tardanza puntual" en la voz de Carmen Alanís
La poesía es un acto que se hace en voz alta.
Aquí mi poema "Tardanza puntual" en la voz de Carmen Alanís.
lunes, 25 de noviembre de 2013
RELOJ AMARGO TRADUCIDO AL ITALIANO POR LUCIA CUPERTINO EN NUOVI ARGOMETI
In una ricognizione della generazione degli anni ’70 della poesia messicana non poteva mancare la voce di Jair Cortés, poeta sobrio e dalla scrittura che ha le proprietà dell’incisione. Presentiamo un manipolo di poesie inedite che saranno parte della raccolta Historia solar, di prossima pubblicazione. A cura di Lucia Cupertino.
AMARO OROLOGIO
Questi poveri oggetti, ancora / staranno da qualche parte.
Costantino Kavafis
Costantino Kavafis
Per mio zio Manolo.
1
In questa culla riposa mio zio
morto per il legno morto
ricordo di un albero
rami
sue mani
raggi che illuminarono il corpo di alcune donne.
morto per il legno morto
ricordo di un albero
rami
sue mani
raggi che illuminarono il corpo di alcune donne.
2
In questa stanza
stiamo vegliando mio zio
accendiamo ceri
illuminiamo chi crediamo in penombra
ma lui ha ormai chiuso le palpebre
e la penombra è per noi che cerchiamo di vedere a mezza [notte
quando una tormenta cancella la fosforescenza che [sogniamo.
stiamo vegliando mio zio
accendiamo ceri
illuminiamo chi crediamo in penombra
ma lui ha ormai chiuso le palpebre
e la penombra è per noi che cerchiamo di vedere a mezza [notte
quando una tormenta cancella la fosforescenza che [sogniamo.
3
Questo legno benedetto
lo prepararono per lui
ma gli hanno dato una bara di alluminio
metallo
per lui
che caricò metalli
nella tavola quantica del suo liceo.
lo prepararono per lui
ma gli hanno dato una bara di alluminio
metallo
per lui
che caricò metalli
nella tavola quantica del suo liceo.
(...)
viernes, 15 de noviembre de 2013
LECTORES VEMOS... LECTURAS NO SABEMOS
La lectura no es una actividad
lineal. Cada obra, nacida en circunstancias particulares, nos exige diferentes
tipos de atención. Nuestros intereses tambien varían al acercarnos a un libro,
una revista, un periódico. No es lo mismo leer un poema que una novela, incluso
un mismo género literario propone estrategias distintas en cada obra: no se lee
de manera uniforme de principio a fin. Cada obra respira, tiene un ritmo
cardíaco, ondulaciones que se diferencian unas de otras. En conclusion, cada
obra es un ser vivo y nuestra relacion con ella es impredecible.
A Samuel Taylor Coleridge se le atribuye haber dividido en
cuatro tipos a los lectores, según sus capacidades para asimilar, retener o
filtrar la lectura. La que a continuación propongo es una subdivisión de algunos
tipos (básicos) cuyas combinaciones son múltiples y se pueden encontrar en un
mismo lector.
El lector desorganizado. Casi siempre lee varios libros a la
vez, suspende la lectura de un título para saltar a otro; tarda mucho tiempo en
concluir un libro. Muchas veces su capacidad de concentración no le permite leer
libros extensos.
El que lee sistemáticamente (por placer). Lee a autores,
géneros, temas. Se interesa por la obra de un autor y trata de leer toda su
bibliografía.
El que lee sistemáticamente (por obligación). A este gremio
pertenecen los estudiantes, profesores, reseñistas y gente que lee por
“obligación” y puede derivar del tipo anterior. Este lector casi siempre se
queja de la lectura en turno pues preferiría estar “leyendo otra cosa”. De vez
en cuando lee libros que resultan interesantes y asombrosos: un tesoro
encontrado en el basurero justifica la faena de pepenador.
El que lee por temporadas. Lee cuando tiene vacaciones o cuando
simplemente un libro “lo atrapa”. Puede ausentarse de la lectura por meses sin
que lo asalte el sentimiento de culpa.
El lector que “relee”. Este lector da demasiada importancia a
lo que los demás piensan de él pues suele emitir frases como “estoy releyendo a
Borges y me parece fenomenal”, cuando en realidad es la primera vez que lo lee;
disimula su ignorancia pero proyecta su (sincero) asombro.
El lector que no lee. Este lector es nocivo para sí mismo y
para su entorno. Lee poco pero finge leer mucho. Da malas referencias a quien
acude a él por su fama de “lector”. Cuando le preguntan qué opina de cierto
autor dice, para no perder credibilidad, que es “bueno” o “regular”. Suele
guiarse por los comentarios de terceros o por otros “lectores” de su especie. Si
le mencionan el nombre de una novelista, desconocida para él, dice que es “un
magnífico autor”; o asegura haber leído una novela cuando sólo vio la película
basada en ella. Al verse descubierto suele llevarse la mano a la frente y
afirmar: “es que de tanto leer me confundo”. De este tipo, estimado lector, hay
que alejarse inmediatamente.
Tomado de La jornada semanal del diario La jornada
domingo, 10 de noviembre de 2013
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