
EN EL INTERIOR DEL OJO
La noche…
su vestigio señala epidemias de panteón
por sus poros exhala moribunda
el tráfago entumido a su movilidad de sincronía.
Circular en sus juegos amenaza,
insiste en la orfandad de mis acciones
que divagan suspendidas
sobre fétidas excreciones y densas estampidas de humo.
Insistencia mía por llevar un disfraz
por pasar de largo, inadvertido.
Durante el día un latigazo de sol ha derretido mi forma
y bebió en mis pozos la escasa gota de silencio.
En el cráter de mis cuencas, el desvelo
párpados que cierran instantes sometidos
al sueño y la vigilia
El cráter de la noche, es el desvelo
cierro lapsos obedientes
al sueño y la vigilia.
Los reflejos caminan entre asfalto tieso,
sin perderse,
van sucediendo las bocas del instante,
a punto de abrirse, cerrarse conmigo adentro.
INDICIO
Entre la cuenca del ojo y la memoria
el recuerdo se registra,
escarbo en la oquedad de todos los vientos
alguna impresión abandonada.
Percibo una fuerza disminuida a tres niveles bajo mar,
el punto de hierro incandescente devino en larva,
lava de larvas corriendo hacia mí
su pronta ignición de lumbre,
la inminente destrucción devora…
Un remolino incrustado desde lunas y soles
busca la oxigenación mineral fuera de mí.
Un chillido de navajas crepitando alrededor
busca el centro de mi esfera, alquimia de todas las voces
enlutadas.
La ola me deja de su arrebato una respuesta…
la diafanidad del aire me sigue,
mi cuerpo se abre
y en su depresión de cuerpo lumbre
me sumerge
al sitio
indescifrado del pantano,
desde ahí
…percibo intranquilo el tiempo, guarecido
el segundo envejece, anida en el respiro,
lo que comienza tendrá que desgastarse:
abrir la cortina es ya un indicio de paz.
IRRESUELTO
Da la impresión
de no acabarse nunca
que tengo poemas colgando de las vigas
ligeramente anudados a días sin rostro,
¿quién vendrá?
no se sabe
tan sólo hoy rompo más cristales
que hojas frustradas en su intento de palabras
el tarro en que bebimos
hoy gritó su adiós en mi café…
.
.
.
fe
AGUA
Con el cuerpo sellado de agua, transparente en el recorrido manantial que desciende a impregnar botones, pliegues, extremos lunares, regiones fértiles; algunos cabellos arrancados bajan como flechas flexibles y movedizas, al caer producen un murmullo de agua y cuerpo; sílaba desnuda es una gota de reflejos, partida, dividida en miles de alfiles blandos que rasgan para limpiar la huella de los días. En su recorrido de espuma bondadosa despliega en la piel un tejido de vapor que va nublando las etapas transitorias del tiempo. El cuerpo sin las cadenas del ropaje, desnudo en mi célula, hace surgir del ojo estampa de luz, brillo incesante del paraíso eterno.
*
Víctor Argüelles (Tuxpan, Veracruz, 1973) Licenciado en Artes Plásticas por la Universidad Veracruzana, poeta de formación autodidacta. Ha publicado poesía en antologías, suplementos culturales y revistas de Veracruz, Chiapas, Jalisco, Campeche y Estado de México, sobresalen las antologías “Animales en su tinta” y “Jaime Sabines 83 aniversario, 83 poetas” ambos editados por el Consejo Estatal para la Cultura y las Artes de Chiapas en 2007 y 2009. Primer lugar en poesía en el IV Certamen literario Palabra en el viento, ciudad Ecatepec 2009, convocado por el Instituto Mexiquense de Cultura. Se ha desempeñado como docente en escuelas de arte y diseño en Chiapas y el Estado de México. Actualmente cursa el diplomado en Escritura Creativa en la Universidad del Claustro de Sor Juana en la ciudad de México.